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Las 52 clases del entrenamiento
Intervalos ascendentes y descendentes
Cuanto más chica es la distancia entre dos notas, más cuesta saber si sube o baja.
Sonidos simultáneos
El oído humano capta primero los extremos de un acorde, no las voces del medio.
Pulso y acento
Un coro suena como un conjunto cuando cada cantante lleva un pulso seguro, no antes.
El ritmo dentro del pulso
Cada pulso es una cajita: a veces caben dos sílabas, a veces una sola.
Acordes mayores y menores
Entre un acorde mayor y uno menor cambia una sola nota, la del medio.
Mayores y menores: refuerzo
El oído para acordes mayores y menores se entrena repitiendo la comparación, no de una sola vez.
El intervalo de cuarta justa
La cuarta justa es el intervalo del "chan-chan" con que terminan los tangos.
Compases binarios y ternarios
Un compás es binario si el acento cae cada dos pulsos, ternario si cae cada tres.
Consonancias y disonancias
En la Edad Media, a la cuarta aumentada la llamaban "el diablo en la música".
Escalas mayores
Una escala mayor son siete notas con una estructura fija, la misma suene donde suene.
Escalas menores
La escala menor tiene las mismas siete notas que la mayor, pero otras distancias entre ellas.
Dictados rítmicos
Puntos para los sonidos cortos, rayas para los largos: así se anota un ritmo sin leer música.
El intervalo de tercera mayor
La tercera mayor es la nota que separa a un acorde mayor de uno menor.
Compases simples y compuestos
El pulso se puede partir en dos sonidos iguales o en tres: ahí nace la subdivisión.
La sensible
La sensible es la nota que pide resolver: te deja esperando la que sigue.
El intervalo de quinta justa
Los intervalos se nombran contando notas de la escala: de do a sol hay una quinta.
Reconocimiento de esquemas rítmicos
El ojo reconoce un ritmo en la partitura por su forma, sin necesidad de leer música.
Sonidos simultáneos: rumbo a los acordes de cuatro notas
Un acorde de cuatro notas se desarma empezando por los extremos, la más grave y la más aguda.
Pulso, acento y compases: todo junto
El pulso y el acento se entrenan mejor con el cuerpo que con el papel.
Cantar los acordes
Los acordes también se cantan: nota por nota, en el orden en que están armados.
Armonías consonantes y disonantes
Una canción puede tener una armonía mayormente disonante sin ser disonante entera.
Esquemas melódicos en la partitura
Una melodía tiene un dibujo propio: sube, baja o se mantiene, aun sin leerla.
Arpegios
En un arpegio, las notas del acorde suenan una por una, no todas juntas.
¿Qué canción es? Leer sin saber leer
Ritmo y melodía juntos alcanzan para reconocer una canción en la partitura, sin leerla.
El intervalo de sexta mayor
La sexta mayor es la seña de identidad del Brindis de La Traviata.
La anacrusa
En el coro, la anacrusa es más problema del director que del cantante.
Inversiones y estado fundamental
El mismo acorde suena distinto según cuál de sus notas queda abajo.
Subdivisión binaria y ternaria
El rock se subdivide casi siempre en dos; el folclore argentino, casi siempre en tres.
Melodías quebradas
Una melodía cuesta más de cantar cuando salta en vez de moverse nota a nota.
Cadencias
Una cadencia es el grupo de acordes que le avisa al oído que algo está terminando.
Tonalidad mayor y menor
Una canción en tonalidad menor no es necesariamente triste.
Escribir ritmos con puntos y rayas
Un dictado rítmico se resuelve igual que siempre: puntos para lo corto, rayas para lo largo.
¿Hacia dónde va la melodía?
Una melodía se puede dibujar como una curva que sube, baja o se mantiene.
El ritmo de la melodía
Decir la letra de una canción sin cantar las alturas deja al descubierto su ritmo.
Sonidos largos y cortos
Todo el trabajo rítmico arranca distinguiendo dos cosas nomás: sonidos largos y cortos.
Melodías por grados conjuntos
Avanzar de nota en nota, sin saltos, es lo que define una melodía por grados conjuntos.
El intervalo de segunda menor
Fuera de la música occidental existen intervalos más chicos, como los cuartos de tono de la India.
Compases de 2, 3 y 4 tiempos (subdivisión simple)
El compás de una canción se descubre contando cuántos pulsos separan un acento del siguiente.
El 6x8 y la subdivisión compuesta
El 6x8 existe porque el pulso se subdivide en tres sonidos iguales, no en dos.
Intervalos disonantes
Los intervalos disonantes cuestan porque no estamos acostumbrados ni a cantarlos ni a escucharlos.
Disonancias dentro de los acordes
Una disonancia también se esconde adentro de un acorde, no solo entre dos notas sueltas.
Acordes disminuidos
El acorde disminuido suena extraño, y por eso genera efectos muy bonitos en la armonía.
Reconocimiento de melodías y ritmos
Leer una partitura sin saber leerla es cuestión de comparar formas, no de descifrar signos.
La escala pentatónica
Culturas sin conexión aparente —andina, oriental, espirituales negros— eligieron la misma escala de cinco notas.
Pentatónica, mayor y menor
De las tres escalas, la pentatónica es la que más se distingue de oído.
El compás de 6x8
En un compás de 6x8 hay dos tiempos, y cada uno se subdivide en tres.
Mayores, menores y disminuidos: repaso final
Mayor, menor y disminuido se distinguen por la distancia entre sus notas.
Resolver la sensible en la tónica
La sensible deja al oído esperando: la tónica es la nota que lo relaja.
La cadencia plagal
La cadencia del amén no cierra como el "chan-chan" del tango: es la plagal.
El acorde mayor con séptima menor
A la tríada de siempre le agregamos una cuarta nota: la séptima, la de arriba de todo del arpegio.
El cluster: cuatro notas juntas
Cuatro notas pegadas sonando a la vez: se pueden sacar de a una, empezando por la más grave.
La cuarta aumentada: el diablo en la música
Tres tonos seguidos y ningún semitono: la cuarta aumentada, el intervalo que en la Edad Media estaba prohibido.